miércoles, 21 de septiembre de 2011

A ver, ¿se podría decir que estábamos a punto de estar en algo? Quizá sí, pero al parecer eso ya pasó. Lo que más bronca y tristeza me da es pensar que también nuestra amistad ya pasó. No te digo que me quieras, no te digo que me necesites, no te digo que seas mi amigo, pero no entiendo por qué pretendés serlo (y te sale tan bien) para después irte sin decir una palabra ni dar explicaciones. La verdad es que siempre que siento que sé perfectamente qué clase de persona sos, hacés algo que nunca pensé que podrías llegar a hacer y me hace olvidar o no saber qué pensar de vos. Te quiero, demasiado y me había encariñado mucho con la amistad que habíamos formado y por eso ahora me duele tanto. ¿Sabés lo que es sentir que molestás a alguien tan importante para vos? Nunca había tenido un amigo así y creo que nunca vas a entender lo que esa amistad significaba para mí. Quizá algún día me hables de nuevo y yo como una tonta voy a volver a empezar y vamos a pasar por lo mismo, ¡pero no puede ser que siempre terminemos así! Sé que tenés cosas más importantes en la cabeza, pero ¡no me abras los brazos si después me vas a soltar!  Lo peor.. es que espero cada mendigo día a que te acerques y me hables de lo que pensás, o simplemente me sonrías.

No hay comentarios:

Publicar un comentario